Sobre mí
Aunque elegí estudiar Nutrición Humana y Dietética, fue durante la carrera cuando descubrí todo el potencial que tiene la nutrición para mejorar la salud y la calidad de vida de las personas. A medida que profundizaba en este campo, entendía que muchas patologías no solo afectan al organismo, sino también al día a día, al estado de ánimo y a la forma en la que las personas se relacionan con la comida y consigo mismas.
Esa inquietud me llevó a especializarme con un Máster en Nutrición Clínica y a continuar mi formación en áreas como la microbiota, la disbiosis, la alimentación antiinflamatoria y el abordaje nutricional de distintas patologías digestivas, metabólicas y hormonales. Porque cuanto más aprendía, más claro tenía que detrás de un mismo diagnóstico nunca hay dos personas iguales.
A lo largo de estos años he tenido la oportunidad de acompañar a muchas personas que llegaban a consulta con una sensación común: la frustración de convivir durante demasiado tiempo con síntomas que condicionaban su vida y de haber probado diferentes alternativas sin encontrar una respuesta que realmente se adaptara a ellas. También he compartido mi pasión por la nutrición a través de charlas, talleres, colaboraciones en radio y artículos divulgativos, con el objetivo de acercar este conocimiento a más personas de una forma clara, práctica y accesible.
Hoy sigo disfrutando de cada historia que llega a consulta. Porque creo que mejorar la salud no consiste solo en aliviar unos síntomas, sino en conseguir que una persona vuelva a disfrutar de una comida con tranquilidad, recupere la confianza en su cuerpo y deje de sentir que su problema de salud marca cada decisión de su día a día.
